Durante esta actividad se asignaron equipos en los cuales cada integrante elegiría una emoción que expresaría durante la obra, teníamos que elegir al director y mis compañeros me eligieron a mi, en mi equipo los sentimientos era, entusiasmo, desagrado, enojo, felicidad y tristeza, cuando nos toco pasar a presentar nuestros sentimientos, dirigí a mi equipo para ver quien entraba primero y después y al final todos juntos, fue una experiencia diferente y muy divertida por que las emociones, gestos y movimientos que hacían con sus manos era muy divertido y raro, de esta manera continuamos por dos minutos tratando de poder hacer algo coherente, al ser director me di cuenta que es difícil hacer que todos se coordinen y puedan hacer algo en conjunto, pero me di cuenta que se pueden hacer cosas muy buenas si cada uno pone de su parte.